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7 razones para comer más frutas de hueso

Melocotones, nectarinas, albaricoques, ciruelas, paraguayos y platerinas estarán dentro de poco en temporada, lo cual es una buena noticia para nuestra salud.

Ricas en vitaminas A, C y E, así como potasio, antioxidantes y fibra, estas frutas no sólo deleitan nuestro paladar, sino que suponen un gran aporte nutricional.

albaricoques de El Ciruelo

Así benefician nuestra salud:

1. Refuerzan la Inmunidad. Su contenido en vitamina C estimula la producción de glóbulos blancos que combaten la entrada de virus y las infecciones, ayudando a construir un fuerte sistema inmunológico que reduce el impacto y la duración de los resfriados de verano y otras enfermedades infecciosas.

2. Crean colágeno. La vitamina C también juega un papel fundamental en la creación de colágeno que ayuda a mantener la piel sana, resistente y flexible. Una taza de ciruelas o albaricoques de El Ciruelo en rodajas contiene alrededor de una cuarta parte de las necesidades diarias de vitamina C.

3. Mantienen los músculos y los nervios sanos. Las frutas de hueso son una gran fuente de potasio, esencial para mantener los nervios y músculos en buen estado, pues una deficiencia puede provocar fatiga, irritabilidad y aumento de la presión arterial. Aunque los plátanos son las frutas que siempre se ponen de ejemplo por su contenido en este elemento, dos melocotones pequeños tienen la misma cantidad de potasio que un plátano mediano.

4. Luchan contra la diabetes y la obesidad. Investigaciones recientes han descubierto que las nectarinas, ciruelas y melocotones contienen una mezcla única de compuestos que ayudan a combatir el síndrome metabólico, un grupo de cuadros que ponen en riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

5. Mejoran la vista. El vibrante color anaranjado de albaricoques, nectarinas y melocotones proviene de su contenido en carotenoides, un tipo de antioxidantes que ayudan a fortalecer la vista, las membranas de la piel y la función inmune. Estos pigmentos mejoran su biodisponibilidad cuando se cocina la fruta así que conviene, de vez en cuando, tomar estas frutas también cocinadas.

6. Favorecen la digestión. las frutas de hueso son una excelente fuente de fibra, que ayuda al cuerpo a digerir los alimentos de manera eficiente y sin problemas, manteniendo la sensación de saciedad durante más tiempo. También se ha demostrado que esta fibra controla la diabetes, los niveles de colesterol en sangre y el peso corporal.

7. Fortalecen huesos y dientes. Su contenido en vitamina K juega un papel vital en el mantenimiento de los huesos y los dientes sanos, lo que ayuda a reducir el riesgo de caries y enfermedades como la osteoporosis y la osteoartritis. Dos ciruelas aportan una décima parte de las necesidades diarias de esta vitamina.

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