Si hay una fruta especialmente esperada cada año, esa es la cereza. Su sabor, su calidad y su corta temporada la convierten en una de las frutas más exclusivas de la campaña de fruta de hueso.
En El Ciruelo seguimos ampliando nuestro proyecto agrícola y, desde 2025, contamos con producción propia de cereza gracias a la incorporación de una nueva finca situada en Cancarix (Hellín, Albacete). Esta incorporación nos ha permitido seguir creciendo y reforzar nuestra presencia en una fruta tan especial como la cereza.
Además, disponemos de un almacén dedicado exclusivamente a esta fruta, nuestro tercer almacén en España, diseñado específicamente para trabajar un producto tan delicado y exigente. Para esta campaña 2026 esperamos producir más de 1.200 toneladas de este fruto, que se distribuirán en mercados tanto nacionales como internacionales.
Una fruta delicada que requiere máxima precisión
La cereza es una fruta especialmente sensible, tanto en el campo como durante su manipulación y confección. Su recolección debe realizarse en el momento exacto de maduración para garantizar su sabor, firmeza y calidad.
Por ello, contar con producción propia nos permite tener un control directo desde el origen y supervisar cada fase del proceso, desde el cultivo hasta la llegada del producto al cliente.
El pasado lunes 11 de mayo comenzamos con su recolección en Cancarix, una zona con condiciones óptimas para el cultivo de cereza y que nos permite trabajar diferentes variedades a lo largo de la campaña. Gracias a ello, conseguimos ser de los primeros productores nacionales en disponer de distintas variedades cada temporada.
Una campaña corta y muy esperada
Parte del valor de la cereza reside precisamente en su exclusividad. Se trata de una fruta con una disponibilidad limitada y una ventana comercial aproximada de cinco semanas, que se extiende hasta mediados de junio.
Esta temporalidad hace que cada campaña sea especialmente esperada tanto por los consumidores como por el mercado. Además, consumir cereza en su época natural permite disfrutar de una fruta recolectada en su punto óptimo de maduración, con mejor sabor, aroma y frescura.
Detrás de cada campaña hay planificación, innovación y el trabajo de un equipo comprometido con cuidar cada detalle para que la fruta llegue al consumidor en las mejores condiciones.