¿Te gustaría encontrar alguna fruta parecida al albaricoque? Existen varias frutas con características muy similares: mismo tipo de hueso, pulpa jugosa y ese equilibrio entre dulzor y acidez tan típico del albaricoque. Entre ellas destacan el melocotón, la nectarina, el paraguayo y el plumcot, que comparten origen en la familia de las Rosáceas. En este artículo te contamos cuáles son, en qué se diferencian y cómo disfrutar cada una según tu gusto o receta.

El albaricoque es pequeño, de piel fina y lisa, con un color que va del amarillo al anaranjado intenso. Su pulpa es jugosa, ligeramente ácida y muy aromática. Pero si te preguntas qué otras frutas pueden parecerse en forma, sabor o temporada, la respuesta es clara: sí hay frutas similares, y vale la pena conocerlas.

Frutas similares al albaricoque: parecidas pero no iguales

Aunque a simple vista puedan parecer muy distintas, varias frutas comparten con el albaricoque su textura carnosa, su equilibrio entre dulzor y acidez y su carácter veraniego. Aquí te presentamos las más parecidas:

¿Cuál elegir y cómo disfrutarla al máximo?

Si lo que buscas es una fruta parecida al albaricoque, pero quieres acertar según tu gusto o uso, aquí tienes una pequeña guía práctica:

¿Te gusta la textura suave y sabrosa? La nectarina es la mejor opción. Su piel lisa y su sabor equilibrado la hacen ideal para comer fresca, añadir a yogures o acompañar postres ligeros.

¿Prefieres un sabor dulce sin acidez? El paraguayo es tu fruta. Es más melosa y tiene una textura compacta, perfecta para ensaladas de verano, batidos o para llevar como snack.

¿Buscas un sabor diferente y exótico? Prueba con el plumcot. Su mezcla de dulzor y acidez los hace ideales para mermeladas, chutneys o combinaciones con quesos suaves.

¿Quieres algo más tradicional y aromático? El melocotón es la alternativa más conocida. Asado, en almíbar o natural, conserva ese toque afrutado y ligeramente ácido que recuerda al albaricoque, pero con mayor jugosidad.

Cómo disfrutarlas al máximo

Cada una de estas frutas aporta fibra, agua, vitaminas antioxidantes y minerales esenciales como el potasio o el magnesio. Son perfectas para hidratarse en verano, cuidar la piel y reforzar el sistema inmunitario de forma natural.  Si te preguntas las diferencias entre melocotón y nectarina, te contamos en detalle en qué se diferencian realmente en sabor, textura y usos en cocina en este artículo sobre cuál es la diferencia entre melocotón y nectarina.