La platerina y el paraguayo son dos frutas de hueso muy similares a simple vista, ya que ambas tienen forma achatada y un sabor dulce y aromático. Sin embargo, aunque comparten origen y muchas características, no son exactamente lo mismo.

A continuación te explicamos de forma clara y sencilla cuáles son las diferencias entre platerina y paraguayo, atendiendo a su nombre, aspecto, piel, sabor, textura, temporada, usos y valor nutricional.

Diferencias entre platerina y paraguayo

Nombre y origen

Ambas frutas proceden del melocotonero (Prunus persica) y pertenecen al grupo de las frutas de hueso.

La diferencia principal en este punto no está en el origen botánico, sino en la variedad y el tipo de piel.

Tamaño y forma

En cuanto a forma, las dos se caracterizan por su aspecto achatado, aunque existen pequeñas diferencias:

Ambas son, por lo general, algo más pequeñas que un melocotón tradicional.

Piel

Este es uno de los rasgos más claros para distinguirlas:

Esta diferencia hace que muchas personas prefieran la platerina por resultar más cómoda de comer sin pelar.

Sabor

Tanto la platerina como el paraguayo destacan por su dulzor, pero pueden percibirse matices distintos:

En ambos casos, el sabor depende mucho del punto de maduración.

Textura de la pulpa

La pulpa también presenta ligeras variaciones:

Temporada de consumo

Las dos frutas comparten prácticamente la misma época de producción:

Esto puede variar ligeramente según la zona de cultivo y la variedad concreta.

Usos culinarios

Por su sabor y textura, ambas frutas son muy versátiles:

La platerina, gracias a su piel lisa, suele utilizarse más directamente como snack.

Valor nutricional

Desde el punto de vista nutricional, platerina y paraguayo son muy similares:

Las diferencias nutricionales entre ambas son mínimas y no resultan relevantes a nivel dietético.

¿Cuál es mejor: platerina o paraguayo?

No hay una opción mejor que otra. La elección depende sobre todo de las preferencias personales:

Si prefieres piel lisa y una textura algo más firme, la platerina puede ser tu opción ideal.

Por otro lado, sii te gusta la piel aterciopelada y una pulpa muy jugosa, el paraguayo será una excelente elección.

En ambos casos, se trata de frutas saludables, refrescantes y perfectas para disfrutar durante los meses de calor. ¿Por qué no las dos?